Este
vídeo debió haber llegado a las manos de los progenitores de la pequeña Samanta
poco antes, si se hubiesen dado cuenta a tiempo una desgracia se hubiese podido
eludir. Shelly Martín y su esposo quisiesen volver el tiempo y haber visto con
más detalle las fotografías de su hija, ahora las ven como señales de
advertencia del terrible episodio que les esperaba más adelante.
Recuerdan
bien la mañana precdente al accidente. Samanta se despertó muy temprano y con
su característica energía y carisma levantó a sus progenitores. Desde hacía ya
múltiples días les había pedido que la llevasen a la feria del condado en
Virginia – E.U., sabía realmente bien que era sábado y no había disculpas a fin
de que la llevasen, no admitiría un no como contestación. La mamá tenía una
cita médica improrrogable, con lo que decidieron que tan solo Samanta y papá irían.
No se imaginaron que lo que vivirían en la tarde marcaría por siempre sus
vidas…
Su esposo y su hija estaban en el centro de salud producto de un fuerte
choque que padecieron cuando el auto en el que iban chocó contra un árbol. Su
esposo estaba bien más su hija había sido prácticamente cortada por la mitad,
su estado de salud era grave.
Shelly no comprendía qué había pasado y cuando
llegó al centro de salud los médicos le explicaron bien lo que había sucedido.
El cinturón de seguridad estaba mal puesto y en el accidente el borde le cortó
el abdomen a la pequeña y también hizo que sus intestinos se saliesen de su
cavidad. Los doctores hicieron énfasis en 2 cosas esenciales, 2 fallos que los
progenitores de la pequeña cometieron y que de haberlos corregido, no hubiese
sufrido consecuencias tan graves.
Acá te dejamos con el video:
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