Durante los últimos años, el tema de la depilación ha comenzado a ser cada vez más
discutido. Sobre todo desde que las mujeres nos repropiamos de la conversación
alrededor de nuestros cuerpos. Y aunque haya quienes acusan a las
"feminazis" de preocuparse excesivamente por el vello corporal (y su
eliminación), se trata de un asunto personal. Y lo personal es político.
Ahora, una investigación prueba más que nunca que
el vello púbico está ahí por una razón: el estudio, publicado en el diario
Sexually Transmitted Infections (Infecciones de Transmisión Sexual), encontró
que alterar el vello de cualquier manera puede aumentar el riesgo de contraer
una ITS en un 80%. ¡Y no es cualquier cifra! Mientras más te depiles el vello
púbico, mayor es el riesgo.
El vello actúa como una barrera entre la piel y cualquier infección.
Además, la depilación produce cortes microscópicos en la piel, que nos vuelven
más susceptibles a contraer infecciones de transmisión sexual.
No se trata de que todas dejemos de depilarnos de
forma obligatoria. Al final, las decisiones que tomamos sobre nuestros cuerpos
son sólo nuestras. Al final, debemos ser conscientes que muchas de las
obligaciones implícitas sobre nuestros cuerpos pueden ponernos en riesgo. Y
partir de ahí para decidir.
